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Las relaciones tóxicas son aquellas en que uno o ambos miembros de la pareja son incapaces de dejar de hacerse daño y/o de lograr un trato de igualdad.

Si sientes que estás en una relación de abuso, es importante que no dejes de leer este blog, identifiques los comportamientos en pareja y tomes las acciones necesarias para conservar tu bienestar.

La ONU y  la violencia contra las mujeres

“Hasta que las mujeres y las niñas, que constituyen la mitad de la humanidad, vivan sin miedo, sin violencia y sin inseguridad diaria, no podremos afirmar realmente que vivimos en un mundo justo y equitativo.” — António Guterrez, Secretario General de la ONU

El 25 de noviembre se celebra alrededor del mundo el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Su objetivo es sensibilizar a la población acerca de este grave problema social.

Según las Naciones Unidas, éstas son algunas de las estadísticas sobre la violencia contra la mujer:

  • Una de cada tres mujeres ha sufrido violencia física o sexual. El responsable en la mayoría de los casos es el compañero sentimental.
  • Únicamente el 52% de las mujeres casadas o que viven en pareja decide libremente sobre las relaciones sexuales, el uso de anticonceptivos y su salud sexual.
  • A nivel mundial en 2012, en uno de cada dos casos de mujeres asesinadas, el autor era su compañero sentimental o un miembro de su familia. En el caso de los hombres, estas circunstancias únicamente se dieron en uno de cada 20 hombres asesinados.

Ante estos hechos tan alarmantes, las mujeres debemos estar conscientes de que es muy corto el tramo entre una relación tóxica y una con violencia.

¿Qué son las relaciones tóxicas?

Como lo mencionamos anteriormente, las relaciones tóxicas son aquellas donde la pareja o, por lo menos uno de los miembros que la conforman, presentan comportamientos destructivos hacia su compañera, hacia los dos o hacia sí mismo.

Algunas conductas presentes en una relación tóxica son las siguientes:

  • Menospreciar o denigrar. Tratar con desprecio a la pareja. Este comportamiento a veces viene disfrazado de bromas o burlas en las que se señalan sus defectos de manera constante.
  • Intimidación a través del enojo. Se entiende como la manifestación de explosiones repentinas de ira para ejercer control. Es el medio para insultar, amedrentar o  amenazar a la menor provocación, culpando por lo general a la pareja de provocar los altercados.
  • Culpabilidad. Consiste en tratar de obtener el control de la relación a través de provocar en el otro, sentimientos de culpabilidad o responsabilidad.
  • Posesividad y celos. Sentir y manifestar celos desmedidos y desconfianza hacia el otro. Estos sentimientos pueden llegar a extremos como el dar por hecho la infidelidad o mentiras en la reación sin ningun sustento. Esto, por la necesidad de controlar cada instante de la vida de la pareja.
  • Exceso de independencia. Nunca tomar en cuenta a la pareja, sus necesidades y deseos para evitar sentirse controlado o atrapado. Al mismo tiempo, el otro miembro de la pareja no se siente seguro respecto del nivel de compromiso en la relación.
  • Utilización de la pareja. Sostener una relación basada en el beneficio económico o social sin que el otro obtenga ningún tipo de beneficio, haciéndolo sentirse utilizado.

¿Cómo identificar si estoy en una relación tóxica?

Cuando estás dentro de una relación tóxica es difícil darse cuenta.

Con frecuencia, tu familia y/o amigos lo notan sin que los miembros de la pareja estén conscientes de que su relación es enferma y se están haciendo daño.

Lo importante a tener en cuenta es que este tipo de relaciones puede derivar en violencia emocional, económica, sexual o física, generalmente hacia la mujer.

La violencia en un hombre con quien se empieza una relación es difícil reconocer al inicio. Por una parte, el enamoramiento nos impide verlo. Por la otra, la violencia no comienza con expresiones extremas sino de forma sutil y poco a poco va ascendiendo el nivel de agresión.

Primeras señales

Las señales que al principio de una relación pueden apuntar hacia una persona violenta son, además de las que vimos hace un momento, son: Burlas, descalificaciones, desprecios, celos excesivos, intentos de controlar, insultos, falta de consideración, ataques de furia y gritos.

Estas actitudes pueden escalar hacia mayor violencia como romper o aventar cosas, maltratar mascotas, golpear muros o puertas, empujones, pellizcos o rasguños, y hasta los golpes con la mano, el puño o los pies.

Por lo general, este tipo de violencia va acompañada de una serie de actitudes por parte del hombre que merman la seguridad emocional, económica, social y la autoestima de la mujer; de modo que sienta que es la culpable de todo y que no tiene otra opción más que continuar soportando la relación.

¿Qué hacer si estoy en una relación tóxica?

Debes saber que ninguna mujer es culpable, y que por ningún motivo se merece un trato violento y agresivo de parte de su pareja. Eso no es amor, es control.

Algunas medidas que puedes tomar, si estás viviendo una situación de violencia por parte de tu pareja son:

  • Aceptar que estás viviendo esta situación y no minimizar los abusos.
  • Muy importante, que te alejes de él y termines la relación lo más pronto posible, sin importar si hay hijos o si eres su dependiente económica.
  • Si es posible, documenta y guarda pruebas o fotos del abuso por si las llegaras a necesitar más tarde.
  • Pide ayuda a familiares y amigos que sean comprensivos, pero evita a aquellos que puedan culparte de la violencia.
  • Buscar apoyo de un psicólogo o consejero que te ayude a dimensionar la gravedad del asunto y a detectar los signos de una persona tóxica más adelante.
  • Busca en línea instituciones de apoyo para casos como el tuyo y ponte en contacto con ellos.

Nunca debes soportar violencia de nadie, mucho menos de la persona que dice amarte.

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