¿Alguna vez teniendo relaciones sexuales y has tenido la sensación de querer hacer pipí en ese momento?

¿Recuerdas alguna mancha en las sábanas que no reconoces? Es momento que hablemos de la eyaculación femenina.

Poco se ha hablado sobre la eyaculación femenina. Muchas mujeres han vivido esta experiencia y por lo general reaccionan con pena y no comparten lo que les pasa con su pareja. Es hasta hablar con sus amigas que detectan que es más común de lo que esperaban. Pero  ¿de dónde viene este líquido? ¿es orina? ¿por qué se produce?

¿Qué es la eyaculación femenina?

Durante mucho tiempo la ciencia ha obviado la existencia de lo que podemos llamar “la próstata femenina” que es la glándula de Skene. Ésta, al ser estimulada y/o presionada, expulsa un líquido de color lechoso y cierto sabor salado y que no es parte de la lubricación vaginal o la orina.

Si lo comparamos con el semen de los varones, lo único que no contiene esperma, pero sí aminoácidos, fructosa, ácido cítrico y algunas veces urea (por eso puede tener un leve olor a orina).

¿La eyaculación femenina sucede con el orgasmo?

No necesariamente. Para eyacular no requieres tener un orgasmo o viceversa. Para que pueda suceder tienes que estar relajada, sobre todo en los músculos de la pelvis y se debe de tener una estimulación en la zona parauretral o punto G.

Aquí lo importante es que sepas que el no tener una eyaculación no hará menos placenteras tus relaciones sexuales ni estás obligada a tenerla. La experiencia sexual es individual y puede sera tan grandiosa como tú lo decidas. Es mucho más importante enfocarte en una buena comunicación con tu pareja.

Ahora ya sabes un poquito más sobre tu cuerpo y si algún día te sucede, no te espantes, es completamente normal.