La adolescencia es una etapa maravillosa; un mundo de posibilidades se abre ante ti y el cielo es el límite. Deseas crecer, madurar y experimentar todo lo que te ofrece la vida. Tus amigas se convierten en tu principal núcleo social, disfrutas de su compañía, compartes secretos y escuchas consejos. Todo esto es parte de tu maduración en esta etapa, del tránsito que cualquier adolescente necesita hacer para llegar a la edad adulta ¡y es increíble!

Por: Dr. Gustavo Nazik Cadena Alfaro, Ginecólogo y Obstetra.

La adolescencia

Todos los cambios, físicos y mentales que suceden en la pubertad, y que pueden ser un poco abrumadores, te llevarán a ser un adulto sano, productivo y feliz. Pero debes estar consciente de que a pesar de que no lo sientas, estás en un momento muy vulnerable.

Durante la adolescenci,a los jóvenes están buscando su identidad. Necesitan saber quiénes son y quiénes quieren ser. Ya no desean ser como fueron sus padres y muchas veces tienen claro cuáles rasgos de ellos quieren evitar. Buscan modelos en sus pares, sus amigos y compañeros, que por supuesto, están en esta misma etapa y tienen conflictos similares.

En esta búsqueda de identidad, la mayoría de los jóvenes tiene la certeza de que son casi adultos y creen que su madurez es suficiente para tomar decisiones trascendentales en su vida. La realidad no es así. Paradójicamente, es esta misma inmadurez y otras características del proceso por el que están pasando, lo que los hace sentirse convencidos de que están listos para lo que la vida les ponga enfrente y que pueden controlar casi cualquier situación.

La mayoría de las cosas que decida un adolescente probablemente no tendrán mayores consecuencias y, aun cuando salga mal, solo será fuente de experiencia y aprendizaje. Sin embargo, hay decisiones que un joven puede tomar, sin pensarlo mucho y que pueden ser determinantes en su futuro: la más evidente es sin duda el experimentar con drogas y alcohol.

Decir que no.

Tabaco

Evidentemente la mayoría de los jóvenes no comienza a consumir sustancias psico-activas duras a la primera. Inicialmente un adolescente puede aceptar un cigarro, una cerveza o ambos y consumirlos.

Debes saber que estudios recientes han demostrado que en el 10% de los adolescentes más susceptibles a generar una adicción. Las ganas de fumar se pueden registrar tan pronto como dos días después de su primer cigarro, y a tan corta edad es difícil saber qué tan susceptible se es a las adicciones.

Quizás pienses que a ti no te va pasar, que puedes controlar el consumo de cigarros y tal vez tengas razón. Quizás pienses que eres muy joven para que los daños que produce el tabaquismo en la salud te alcancen y probablemente así es. La cuestión que debes considerar es que la capacidad adictiva de la nicotina es enorme y trasciende la edad. Mientras más tarde intentes dejar de fumar, más difícil va a resultar.

Pero por otra parte, puedes pensar en el consumo de cigarros a tu edad y lo que esto significa. Por ejemplo los dientes se manchan y se hacen amarillos, los dedos y las uñas también se manchan, tu aliento y tu olor serán más parecidos a un cenicero que a una mujer en la flor de la vida, tu piel se resecará y tornará de un tono poco saludable. Además, el costo económico de mantener un hábito que no aporta nada salvo daños a corto y largo plazo no vale la pena. Piénsalo.

Bebidas alcohólicas

Si bien el daño del tabaco en la salud suele aparecer a mediano y largo plazo, las consecuencias negativas del consumo de alcohol en un adolescente pueden suceder tan pronto como en la primera ingesta. Estando intoxicada con alcohol, cualquier persona, pero particularmente un adolescente, toma decisiones irreflexivas e impulsivas que pueden poner en riesgo su bienestar y el de los demás, e incluso su vida. Manejar en estado de ebriedad, tener relaciones sexuales sin protección, provocar o participar en una pelea. Esto sin considerar que comprar alcohol antes de los 18 años está prohibido en México.

Por otra parte, algunos estudios revelan que el consumo frecuente de bebidas alcohólicas en menores de edad, puede afectar negativamente su desarrollo mental, sus capacidades de aprendizaje, memoria, habilidades verbales y la percepción visual-espacial.

Drogas

Es bien sabido que el alcohol es la puerta de entrada a otras drogas. Como mencionamos anteriormente, el alcohol relaja la auto-contención y los estándares, estando intoxicado. Es más probable que estando en estado de ebriedad un adolescente acepte tomar otra droga, incluso aquellas que pueden ser terriblemente dañinas para su salud física y mental.

Actualmente existe la falsa creencia de que la marihuana no es nociva para la salud. Por una parte, está comprobado que su consumo reiterado afecta las habilidades cognitivas y de memoria. A largo plazo las funciones pulmonares y cardiacas.

Pero una consecuencia poco mencionada en los consumidores jóvenes de cannabis es la pérdida del impulso, las ambiciones y la voluntad. Además de que es otra puerta a la experimentación con drogas más duras.

Conoce las consecuencias

Dadas las características psicológicas de la mente en formación de los adolescentes, les es fácil pensar que podrán parar de consumir drogas cuando lo deseen y que a ellos no les causará daños. Sin embargo, la adicción es una realidad. Cualquiera puede padecerla y los adolescentes que consumen drogas están en un riesgo mayúsculo de generar una dependencia física y psicológica. Debes saber que el camino de las drogas es uno solo, y es descendente.

Los adolescentes están pasando por un período de experimentación y búsqueda de independencia complicado y lleno de dudas. Unas de las características propias de esta etapa es que no se consideran las consecuencias a largo plazo que pueden tener las decisiones que hoy, y la tendencia a sentirse invulnerable. Esto es una parte normal de su desarrollo, pero puede dar lugar a decisiones y acciones que le pueden poner en riesgo. Por lo que te sugiero que te informes antes de tomar cualquier determinación. Para decir que no al tabaco, al alcohol y otras drogas debes tener en cuenta que la libertad no es consumir sustancias que producen adicción. La libertad es decir que no a lo que te hace daño, a lo que no deseas y las personas que te rodean, aun cuando te agraden. La adicción no es libertad, todo lo contrario, es dependencia y esclavitud.