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Tal vez para ti o para alguna persona de tu familia ha llegado un diagnósitco que nos aterra: cáncer. Está por demás decir que la prevención es la mejor forma de combatirlo pero ¿qué hacer cuando ya se tiene?

A pesar de que se ha avanzado en la detección oportuna del cáncer de mama, sigue siendo una de las causas recurrentes de muerte en las mujeres de nuestro país. Es por esto que no se puede dejar de poner énfasis en la importancia de la autoexploración mensual, la exploración médica anual a partir de los 25 años y la mastografía a partir de los 35.

Como con cualquier tipo de enfermedad potencialmente mortal, el diagnóstico del cáncer de mama resulta devastador. Para enfrentar esta enfermedad es necesario tener una actitud optimista y pensar que vale la pena luchar contra esta enfermedad con todo lo que la vida nos ha regalado.

Es también de suma importancia proceder inmediatamente al tratamiento para evitar que la enfermedad se haga más grave.

Familiares y amigos

Debes saber que el apoyo de familiares y amigos es fundamental. Tanto en lo práctico como el acompañamiento a citas médicas y la ayuda en las actividades cotidianas; como en lo emocional, escuchándote y dándote ánimos.

Sin embargo, en ocasiones y seguramente con las mejores intenciones, te presionen para que no sientas miedo o estés de buen humor. Tal vez te abrumen con información proveniente de Internet o el caso de una conocida suya. Recuerda que es tu elección poner límites en este sentido y pedir el apoyo que necesitas, el acompañamiento y la escucha.

Una segunda opinión

Es perfectamente normal el desear buscar una segunda opinión acerca de tu caso. Incluso, puede resultar en un tratamiento más adecuado. Buscar una segunda opinión siempre es recomendable; pero sí detenernos ahí. Buscar tres, cuatro o más opiniones con la esperanza de que el caso no sea tan grave o tener un diagnóstico equivocado te hará perder tiempo valioso para iniciar el tratamiento.

Tratamiento

Para que definas una estrategia de tratamiento, el médico especialista evaluará factores como el tamaño del tumor y si se ha extendido a otros órganos.

De igual forma, se toma en cuenta:

  • Si las células afectadas contienen receptores hormonales.
  • Si presentan grandes cantidades de la proteína HER2.
  • La velocidad con que el cáncer avanza.
  • Edad y tu estado general de salud.

Cada caso de cáncer es distinto y requiere de un tratamiento diferente. A partir de aquí, debes estar lo mejor informada posible acerca del tipo de cáncer que padeces.

Una comunicación franca y cercana tu médico tratante es sustancial para entender cómo operan los distintos tratamientos, cuáles van a ser los efectos secundarios y qué puedes esperar en general.

Según sea tu caso, el médico puede sugerir alguno de los siguientes tratamientos o una combinación de éstos:

Cirugía

Se trata de retirar el tejido enfermo y dependerá de cada caso. Para el cáncer de mama, hace algunos años el tratamiento frecuentemente utilizado era una mastectomía radical. Esto engloba la extirpación de la mama completa, los músculos circundantes y la cadena ganglionar de la axila.

Aunque actualmente este tratamiento puede ser necesario, en muchos casos es posible conservar la mama, extirpando el tumor y el margen de tejido circundante y complementando el tratamiento con radioterapia y/o quimioterapia.

Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento que usa rayos o partículas de alta energía para destruir o disminuir el número de células enfermas de forma local y se utiliza como complemento de la cirugía para extirpar el tumor, con el fin de reducir las probabilidades de que vuelva a surgir el cáncer, así como cuando el tumor es grande o cuando las células afectadas han alcanzado los ganglios de la axila u otra parte del cuerpo.

Quimioterapia

Consiste en la administración de medicamentos vía intravenosa. Estos medicamentos eliminan las células afectadas y previenen la aparición de nuevas células enfermas en el organismo.

La quimioterapia se hace de forma cíclica y se puede administrar antes o después de una cirugía o cuando el cáncer ha avanzado a otras partes del cuerpo. A menudo se administra por un catéter central previamente colocado en la paciente y que podrá ser retirado una vez que termine el tratamiento.

Hormonoterapia

Se utiliza en pacientes con tumores que son sensibles a las hormonas; es decir, que la presencia natural de las hormonas femeninas favorece su crecimiento.

Se aplica antes o después de la cirugía, como terapia coadyuvante para evitar que el cáncer vuelva a surgir. Este tipo de tratamiento se administra generalmente por 5 años.

Terapia dirigida a la proteína HER2

Existen algunos tumores con niveles más altos de una proteína conocida como HER2. Ésta favorece el avance, crecimiento y propagación del cáncer de seno.

Este tipo de cáncer puede ser tratado con una serie de medicamentos de última generación que bloquean el crecimiento de las células cancerosas, atacando dicha proteína sin dañar a las células sanas.

El más conocido de ellos es un anticuerpo monoclonal llamado Trastuzumab y se utiliza tanto en cánceres de mama detectados de forma tardía, como en las primeras etapas.

Inmunoterapia

La inmunoterapia es muy novedosa en el tratamiento de diversos tipos de cáncer y consiste en el uso de medicamentos para estimular el sistema inmunitario de la persona de forma que reconozca y destruya a las células cancerosas con más eficacia.

Finalmente, debes saber que un diagnóstico de cáncer no tiene por qué ser el equivalente a muerte, la ciencia ha avanzado enormemente y las posibilidades de curación son excelentes.

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