La adolescencia marca el cambio entre ser niña y convertirse físicamente en una mujer.

Por: Dr. Gustavo Nazik Cadena Alfaro, Ginecólogo y Obstetra.

¿Qué podemos esperar de estos cambios? ¿Cómo podemos conservar una buena comunicación con nuestras hijas al respecto?

Primero, entendamos qué sucede en esta etapa

Cuando una bebé se está gestando dentro de mamá, su sistema hormonal se encuentra en actividad intensa, la cual hace pausa en la infancia. Al nacer, una niña ya ha producido todos sus óvulos; alrededor de 750,000. Esta cantidad irá disminuyendo con el paso de los años, pero son más que suficientes pues en toda su vida no ovulará más de 550 veces.

En las niñas, los cambios hormonales fuertes comienzan entre los 9 y los 12 años. En esta etapa que se desata nuevamente la actividad hormonal intensa. Es a través de la acción del hipotálamo y el sistema endócrino comienza la pubertad.

Cambios físicos

Los cambios físicos que podemos esperar son:

  • Olor del cuerpo, por lo que se comenzará a usar desodorante.
  • Aparición de vello, tanto en axilas, piernas como vello púbico.
  • Desarrollo de los pechos
  • Primera menstruación o menarca.

Cambios emocionales

Por supuesto que en esta etapa también hay cambios emocionales. El vaivén de las diferentes hormonas que rigen todo el ciclo menstrual se relaciona directamente en el estado de ánimo de la adolescente.

El espectro de sentimientos más comunes van desde la melancolía, ansiedad, frustración y enojo, hasta la euforia, anhelos de libertad y felicidad. Los adolescentes tienden a sentirse llenos de emociones, incluso sobrepasados.

TIPS:

Para las chicas: Trata de no tomar decisiones en el momento, pues podrían ser arrebatadas. Ante la duda, pregúntale a mamá o un adulto al que le tengas mucha confianza.

Para las mamás: Ten pláticas frecuentes con tu hija, déjala hablar todo lo que ella necesite. Para ella será importante tu empatía y comprensión. No le impongas tu pensamiento, oriéntala.

Por el otro lado, la condición natural de esta edad la impulsa hacia una rebeldía contra las figuras de autoridad, cuestionándolas y retándolas. Además, buscará identificarse con sus pares y pertenecer a su grupo social, donde definirá su identidad. Su atracción por los jóvenes se hace intensa de modo que se enamora y se desenamora con enorme facilidad, pero profundamente.

TIPS:

Para las chicas: Aunque sientas que no te entiende, no te alejes de mamá. Ella ha pasado por lo mismo que tú y podrá ayudarte en el momento que lo necesites. Ante las dudas, antes de recurrir a una amiga o al internet, platíca con tu mamá. Procura la confianza en tus padres.

Para las mamás: No le prohibas la relación con un chico. Lejos de mitificarlo, acompáñala en este viaje. Para ella será importante tener una confidente que la ayude a tomar las mejores decisiones. Otro punto será hacerle ver hasta dónde debe llegar con un chico. Explícale como las acciones maduras deben ir acompañadas de responsabilidades.

Cuando tiene la primera regla, una joven es biológicamente capaz de embarazarse y gestar a un bebé. Sin embargo, ni su cuerpo ni su mente están listos para esto. Es importante que en el entorno familiar de la adolescente y particularmente en la comunicación de la madre, la menstruación no sea un tema intocable o vergonzoso, sino se trate como parte natural de ser una mujer y signo de su salud.

TIPS:

Para las chicas: En cuanto detectes tu primer menstruación ¡acude con mamá! Ella podrá ayudarte orientándote con su propia experiencia. Recuerda hacer pruebas con las toallas femeninas, hasta encontrar la que mejor te acomode ¡no dejes de probar la protección de Fiore!

Para las mamás: En medida de que tu hija se acerque a esta edad, crea un espacio de confianza sólo para ti y para ella. Llévala a tomar un helado o da paseos exclusivos con ella. Cuéntale tus experiencias a esa edad y habla sobre qué puede esperar sobre su primera menstruación.

Esperamos que este artículo les sirva como guía para esta etapa. Déjanos tus comentarios sobre temas que te gustaría ver en Fiore.