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Llegó diciembre con su temporada de todos los dulces y platillos navideños. ¿Cómo evitar que nuestros hijos coman de más en Navidad?

Estas festividades son conocidas por ser un poco laxas con los planes alimenticios y darse uno que otro “gustito” sin remordimientos. Sin embargo, hay que prestar especial atención a la alimentación infantil a lo largo de estas fiestas.

Así podrás evitar la indigestión y otros malestares como el reflujo, las náuseas, los vómitos y las diarreas que pueden afectar a nuestros peques y empañar las celebraciones.

Algunas de las razones por los malestares en los niños es porque:

  1. Mucha de la comida que se les da a los niños en esta temporada es nueva para ellos y, por lo general, tiende a ser grasosa, procesada, alta en azúcares refinados o demasiado condimentada.
  2. Todos los platillos se ponen en una mesa gigante y los niños tienen acceso a sus favoritos, postres y pasteles. Comen demasiado y los padres no se dan cuenta.

Es importante controlar las porciones que el niño consume y, para el caso de los alimentos que se le ofrezcan por primera vez, dar pequeñas cantidades, ver cómo reacciona, cómo lo asimila su organismo.

No debemos insistirle, ni mucho menos obligarlo a comer, si no quiere más.

¿Cómo evitar indigestión?

  • Intentar preservar los horarios de las comidas. Si bien en vacaciones las rutinas se descontrolan un poco, es mejor que los niños coman a la misma hora todos los días y que la alimentación continúe siendo variada y nutritiva.
  • Elegir porciones pequeñas. Es más fácil digerir cuatro o cinco comidas livianas que una comida abundante.
  • Evitar acostar a los niños e irse a la cama al poco tiempo de haber cenado, ya que la digestión en la noche es más lenta.
    • Lo ideal es que trascurran entre dos y tres horas entre el momento de la comida y la hora de dormir.
    • Lo mismo aplica para meterse a la alberca o hacer actividad física.
  • Ofrecer comidas navideñas balanceadas.
  • Evitar combinar determinados alimentos o bebidas que pueden resultar irritantes para el estómago tanto de niños como de adultos como grasas, salsas, picantes, jugos de frutas cítricas y ciertos alimentos que resultan “pesados” si no se combinan adecuadamente.
  • En el caso de los niños, se debe privilegiar “el plato fuerte” y ofrecerles el postre después y en pequeña cantidad.
  • Procurar que los niños no hablen mientras comen ya que esto contribuye a tragar aire con la comida.
    • A su vez, el hecho de comer muy rápido puede provocar digestiones pesadas. Al contrario, se debe comer despacio y masticar muy bien cada bocado para promover la segregación de enzimas que ayudan a absorber todos los nutrientes.

Sigue los consejos y sabrás cómo evitar que nuestros hijos coman de más en Navidad

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