Los cambios hormonales durante la vida fértil de la mujer son muchos. Existen etapas como la adolescencia, el embarazo, el post parto y la menopausia que tienen picos importantes en este aspecto. Si estás esperando bebé, sigue leyendo para saber qué esperar.

Por: Dr. Gustavo Nazik Cadena Alfaro, Ginecólogo y Obstetra.

Cambios hormonales en el embarazo

La maternidad es un gran cambio en la vida de cualquier mujer. Mientras dentro de ella crece un nuevo ser, tanto su cuerpo como su psique sufrirán cambios trascendentales. Algunos de ellos serán irreversibles.

Las expectativas del próximo bebé, su salud, la adaptación de la familia, o situaciones económicas pueden traer cierto nivel de ansiedad y preocupación que con frecuencia aumenta conforme se acerca la fecha de parto.

Esto, aunado al aumento en los niveles de hormonas, puede resultar en inestabilidad emocional y sentimientos que pueden ser difíciles de controlar. Esto es normal y se equilibra con la ilusión y la alegría que también se sienten. Si estas emociones parecen demasiado intensas es importante consultar a un profesional de la salud.

Por otra parte, durante el embarazo y a raíz de los cambios hormonales, el cuerpo también refleja algunos cambios.

Durante tu embarazo verás cambios en:

  • Tu piel. Puede ser que ésta se sienta lozana e hidratada. Procúrala tomando dos litros de agua al día.
  • Tu cabello. De la misma forma, las hormonas harán que tu cabello se vea  sedoso y brillante.
  • Tu energía. Durante el último mes puedes experimentar una energía vibrante que te impulsará a limpiar, acomodar y arreglar las cosas de tu bebé. No abuses y toma los descansos necesarios.

Cambios hormonales en el post parto

Una vez que nazca tu bebé, experimentarás nuevos cambios. Las semanas inmediatas siguientes al parto, sucede un drástico cambio hormonal en el organismo. El descenso brusco de los niveles hormonales que, aunado a la falta de sueño y la responsabilidad de ese nuevo ser que depende enteramente de ti, puede generar emociones como el miedo, la ansiedad y una ligera depresión, que idealmente desaparecerá al paso de pocos días.

Durante esta etapa, la madre generalmente está totalmente enfocada en el bienestar de su bebé recién nacido. Esto se puede interpretar como que ha perdido interés en otros aspectos de su vida, incluyendo la vida en pareja. Esto también pasará al poco tiempo.

¡Aguas con la depresión!

Si identificas que con el paso de las semanas, te sigues sintiendo triste, desganada o incluso, sientes un ligero rechazo hacia tu bebé o falta de apetito sexual, puede ser que estés experimentando depresión post parto. En este caso, es indispensable consultar a un profesional de la salud.

El útero poco a poco está regresando a su tamaño natural y el cuerpo de la mujer está perdiendo el peso ganado durante el embarazo. La piel de su vientre también se retraerá en algunos meses; todo esto se ve muy favorecido cuando la madre alimenta al pecho al bebé, por lo que podemos afirmar que, así como la lactancia es lo mejor para el recién nacido, también lo es para la madre.

La mayoría de los obstetras recomiendan esperar 6 semanas o más después del parto para reanudar las relaciones sexuales, esto dependiendo de cada caso particular. Es muy importante tener en cuenta que la lactancia no es un método anticonceptivo ni protege contra un nuevo embarazo. Junto con tu médico, deberás decidir el método anticonceptivo idóneo.

Por otra parte, el cabello puede perder volumen y brillo, incluso puede comenzar a caerse, lo que puede preocupar o alarmar a la nueva madre; sin embargo, esto también pasará cuando sus ciclos menstruales se estabilicen nuevamente.

Todo ello suele compensarse con el bienestar que refieren los nuevos padres resultante de tener a su hijo con ellos, en la mayoría de los casos saludable y feliz.