Dato curioso.
Las primeras toallas aparecieron en la década de 1890. Fueron pensadas para las bailarinas y las actrices. Desde entonces han estado al alcance de todas las mujeres, son fáciles de usar y son la mejor opción de protección externa
Acerca del material con el que están hechas
Las toallas están hechas con capas de algodón y tienen distintos espesores para períodos menstruales más o menos abundantes o para uso diurno o nocturno.
Todas ellas tienen una banda adhesiva en la parte inferior que ayuda a adherirlas a tu ropa interior y algunas tienen material adicional en los costados (alas) que se pliegan sobre los bordes de tu ropa para sujetar mejor la toalla y evitar accidentes.
Algunas toallas vienen con desodorante, cubiertas y canales para dar mayor comodidad, seguridad y frescura.
La línea de toallas femeninas Fiore Manzanilla, está pensada para darte una suave protección, con la comodidad que necesitas, además contiene una mezcla de ingredientes naturales que te hacen sentir muy bien, y un aroma a manzanilla que te brinda máxima frescura.
El uso recomendado.
Separa el papel o envoltura de la tira adhesiva que se encuentra en la espalda de la toalla. Acomódala, céntrala en tu ropa interior y presiónala para que se fije.
Si la toalla tiene alas, desprende el papel que cubre el adhesivo de ellas, dóblalas hacia los lados cubriendo las orillas de la prenda y presiónalas para que se fijen.
Cuando necesites hacer el cambio de toalla, comienza desprendiendo suavemente las alas y posteriormente tira del resto para no maltratar tu ropa interior.
La mejor forma de tirarla.
Primero, ya que está completamente desprendida de la prenda, dóblala en 3 partes o enróllala; si tiene alas, dóblalas al final para que ellas mismas la mantengan doblada.
Después, envuélvela con un pedazo de papel higiénico, un pañuelo o toallita desechable; o bien, en la envoltura de la toalla nueva que vas a utilizar.
Tírala a la basura o en los recipientes especiales que colocan en algunos baños.
IMPORTANTE: No la tires en el inodoro, porque se puede obstruir, en él sólo se deben tirar materiales que se disuelven fácilmente, como el papel sanitario. Lávate las manos y ¡listo!
Frecuencia de cambio
Depende del tipo de toalla que utilices y de lo abundante que sea el flujo.
Para mantenerte limpia, cómoda y fresca debes cambiarla frecuentemente y así evitar accidentes de escurrimiento.
Lo ideal es que te revises cada 4 o 5 horas, pero si el flujo es más abundante debes hacerlo cada 2 o 3.
Durante la noche procura usar una toalla nocturna, ya que pasarán más horas para que realices el cambio y están diseñadas para protegerte por más tiempo.
Recuerda siempre lavarte antes las manos y después de realizar el cambio.