En realidad es cuestión de gusto necesidades y comodidad de cada mujer el preferir usar una toalla normal o una ultradelgada. Las normales tienen en el centro una capa absorbente gruesa mientras que las ultradelgadas son más finas y compactas y muchas tienen un núcleo de gel en el centro para contener los líquidos. Tal vez la toalla normal presente retención en flujo más abundante pero ambas brindan la misma protección.

La clave para que esto no suceda es tener los hábitos de higiene considerados normales como cambiar la toalla periódicamente y bañarte diario. Incluso existen toallas húmedas especiales para nosotras por si deseas sentirte más limpia y fresca entre el cambio de toallas. Con esto es suficiente para olvidarte del problema.

Las toallas tienen una tira adherible que la fija a la ropa interior y una cubierta que absorbe los líquidos concentrándolos en el interior para evitar accidentes y mantenerte limpia. Si tienen alas, éstas ayudan a sujetarla mejor y a proteger los bordes de tu prenda.

Son extensiones laterales de la toalla que se doblan y adhieren para envolver los bordes de la ropa interior y ayudan a que la toalla no se mueva de su lugar evitando accidentes. Están dobladas hacia el centro con un papelito que cubre el pegamento, lo primero que debes hacer es colocar y fijar la toalla en la ropa interior presionándola un poco, después retiras el papel del pegamento de las alas y abrirlas para que cubran las orillas de la prenda, hay que presionarlas un poco para que queden bien sujetas.

Claro, no pasa nada si utilizas este tipo de toallas todo el tiempo o cuando no estés con tu periodo pero puedes sentirte igual de fresca y segura con los pantiprotectores diarios ya que pueden absorber el flujo normal de los otros días incluso como protección si estás bajo algún tratamiento o medicamento que genere secreciones.

Lo más recomendable es por lo menos revisarte cada 2 horas para que vayas haciendo tu propio cálculo ya que se debe hacer el cambio cuando el flujo ha cubierto la mayor parte de la toalla que puede tardar entre 3 y 4 horas el día más abundante. Pero todo depende de la cantidad de flujo de cada mujer y del día del periodo en el que te encuentres.

La gran mayoría de las mujeres tienen su primer periodo entre los 12 y 13 años pero también es normal que se presente desde los 8 añitos o hasta tener los 16, recuerda que cada reloj biológico es diferente. El principal indicio para saber que está próxima a llegar la menstruación son los cambios en tu desarrollo. También puedes darte una idea preguntándole a tu mamá a qué edad comenzó ella ya que la genética también tiene cierta influencia en este tema.

Recuerda que todas somos diferentes y nuestro desarrollo va a su propio ritmo. No te preocupes si todas tus amigas ya comenzaron y tú no. Es un hecho que tarde o temprano tú también tendrás tus periodos.