El flujo menstrual tiene un olor muy particular y tal vez un poco fuerte al contacto con el aire, pero es fácil de minimizar siempre y cuando te mantengas limpia, cambiando tu toalla constantemente y aseándote. Las toallas Fiore te protegen y al mismo tiempo minimizan los olores.
Por lo general comenzamos utilizando la que nos recomienda nuestra mamá o amigas, pero para que descubras cuál se acomoda más a tus necesidades tienes que probar las que ofrecen los beneficios que tú quieres.
Lo más recomendable es que no las uses (a menos que tu médico lo recomiende), ya que la vagina tiene su propio sistema de limpieza para mantenerse sana y libre de bacterias por medio del flujo vaginal. Los jabones femeninos limpian y huelen rico, pero también pueden irritar tu piel o causar algún tipo de infección. Lo más natural es bañarse diario, lavando esa zona con un jabón neutro y agua tibia.
Existen varios factores que pueden ser, desde el cambio de clima o temperatura de tu entorno, usar ropa muy ajustada muy seguido y a veces hasta el contacto con fibras no naturales. Por todo esto te recomendamos que tengas los hábitos básicos de higiene, que tu ropa interior tenga puente de algodón, eso ayuda a la ventilaciónn y a evitar la reproducción de bacterias cuando no usas toalla femenina.
Al momento de detectar algún flujo, olor o color anormal, dolor o molestia, acude a tu médico para una revisión profesional.
Claro, de hecho son los días que más debes estar pendiente de tu higiene para sentirte fresca y segura.
¡Puedes hacerlo todo! Tus hábitos y rutinas no tienen por qué variar, ya que es un ciclo normal para toda mujer que, en estado común, no afecta de ninguna manera su condición.
Tu cuerpo va cambiando y a veces toma un poco de tiempo que se vaya acostumbrando a tanto cambio, pero es normal, también suele acumular más agua de lo normal, antes de cada periodo.
Sí, puede pasar y es algo común, a algunas mujeres casi al final de la menstruación se les interrumpe el flujo por uno o dos días y después de no encontrar ni rastro, de pronto vuelven a tener sangrado; por lo general, menos abundante que los primeros días pero suficiente para mancharte. Estos son residuos que tu organismo no alcanzó a desechar de inmediato pero a final de cuentas termina eliminándolos, así que no olvides siempre traer una toalla de emergencia.
La única forma es la observación y el conocimiento de tu cuerpo con sus funciones. Con el tiempo ya sabrás diferenciar si lo que te llega a suceder es normal, o diferente como: comezón, ardor o molestias al orinar. Ojo, hay señales importantes que no debes dejar pasar y debes comentárselas al médico, como cambios de color, olor, consistencia o cantidad del flujo.