Como mujer, debes tener siempre presente lo importante que es la higiene íntima; no sólo para verte y sentirte increíble, sino para evitar infecciones o irritaciones.

Es importante mantener una sensación de limpieza y frescor durante toda el día

Hay que tener precaución a la hora de escoger los productos que vamos a utilizar para que no afecten al pH de la zona vaginal y no generar infecciones, irritaciones o molestias.

Recuerda que nuestros genitales están en contacto con el flujo de la vagina, la orina, la menstruación y el sudor. Esta zona tiene poca ventilación, por lo que la humedad generada por estos factores no se evapora y permanece ahí. Es por ello que puede llegar a ser un marco perfecto para las bacterias e infecciones.

A pesar de los mecanismos de protección de nuestro cuerpo, es importante poner énfasis en la limpieza en esta delicada parte de nuestro cuerpo.

La vagina se limpia por sí misma, ya que segrega un fluido que arrastra las células muertas y bacterias al exterior. Se trata de un líquido sin olor y viscoso, que se ve aumentado cuando nos excitamos y en la etapa de la ovulación.

¿Cómo lavar la zona vaginal?

La limpieza de esta zona sólo requiere de agua y jabón neutro para mantener la frescura y evitar infecciones. Trata de no usar jabones, cremas o productos con fragancia, pues pueden alterar el pH.

¿Qué consideraciones debemos tener para la higiene vaginal?

  • El uso de jabón neutro es básico. Los productos con aroma contienen propiedades irritantes para una zona tan delicada.
  • También debe haber una higiene cuando se es sexualmente activa. Las relaciones sexuales son una puerta abierta para infecciones y pueden generar alteraciones químicas. ¡No te espantes! Esto sucede si uno o ambos no cuentan con la higiene adecuada. Procura tener un espacio para mantener tu zona íntima limpia antes y después del sexo. También es importante que exijas lo mismo a tu pareja.
  • Revisiones periódicas con tu ginecólogo. Cada 6 meses o mínimo una vez al año, debes visitar a tu ginecólogo para una checada. Es importante que sea un hábito que no olvides, pues ayudan a detectar cambios importantes. Los más comunes son los hormonales, debido a distintos motivos (menopausa, menstruación, problemas de tiroides y hasta estrés); los cuáles pueden dar pie a infecciones.
  • La tela de nuestra ropa interior. Aunque hay cosas muy lindas en las tiendas, busca optar por prendas de algodón. Evita utilizar ropa muy ajustada y con tejidos poco transpirables.
  • Durante la menstruación hay que prestar especial atención a la higiene íntima. Lo básico: Cambiar la toalla o tampón cada 2 a 4 horas. No importa que sientas que no lo necesitas, el no hacerlo con frecuencia ocasiona malos olores.
  • Para la limpieza de tu zona vaginal, los ginecólogos recomiendan usar directamente la mano, no esponjas ni guantes sintéticos porque acumulan gérmenes.
  • Cuando vas al baño, la técnica de limpieza también es importante. Limpia de adelante hacia atrás y no al revés, así evitarás que la vagina entre en contacto con los gérmenes de las heces.
  • Las toallitas húmedas de limpieza personal no deben ser usadas en exceso ya que pueden cambiar el pH y crear algún tipo de infección o resequedad.

Así que ya sabes qué hacer para mantenerte siempre limpia y fresca.