Planear las vacaciones es algo padrísimo, pues tenemos la ilusión de todo lo que vamos a ver, conocer o descansar. Lo que resulta muy difícil es poder sincronizar nuestro período con la fecha justa de nuestro viaje, sobre todo si queremos nadar.

Es probable que en alguna de tus vacaciones te haya llegado la menstruación ¿cierto?

La primer opción es tener la protección adecuada, siempre ir protegida con tus toallas Fiore. Pero ¿y si queremos nadar? Existen alternativas como la copa menstrual o los tampones, que te darán seguridad en la alberca; eso sí, tenemos que ser muy cautelosas y cambiarnos cada 1 o 2 horas.

Hay quienes optan por de plano no usar nada por el supuesto de que el agua “corta” la regla. No es por arte de magia que la menstruación se desaparezca cuando entra en contacto con el agua. Este “truco” tiene que ver con la física, precisamente con la gravedad.

Cuando te metes a la alberca o al mar, tu útero sigue desprendiendo menstruación. Sin embargo la presión del agua contrarresta la gravedad impidiendo que la sangre salga por la vagina.

Hay quienes creen que la regla viene en grandes cantidades. Realmente durante el período menstrual apenas se pierden entre 10 ml y 35 ml de sangre, (menos de lo que creías).

Así que si además menstrúas poco, probablemente puedas no usar un tampón o una copa menstrual al nadar y nadie se percate. Lo importante es que te sientas segura y protegerte de cualquier incidente.

Si por el contrario no te da confianza, no dudes en acudir a estos artículos para sentirte más cómoda y disfrutar de tus vacaciones.