Así como la menarca es el inicio de tu vida fértil, la menopausia marca el final de la misma; ya que es el cese definitivo de tu menstruación. Hay muchos mitos alrededor de ella, aunque en realidad no tenemos porqué “sufrirla”. Lo más importante será ir acompañadas por nuestro médico para hacer el proceso más sencillo.

Empecemos por definir lo que es:

La menopausia es el cede definitivo de la menstruación y, por tanto, el término de la etapa reproductiva.

Lo básico que debemos conocer

  1. No es algo que llega de un día a otro. Esta etapa se divide en premenopausia, menopausia y posmenopausia.
  2. En la premenopausia o climaterio la carga hormonal comienza a bajar. La edad promedio de inicio oscila entre los 45 y los 50 años.
  3. Este proceso se inicia varios años antes del último período, cuando el ciclo comienza a ser menos regular. Lo que podemos esperar en esta etapa es:
    • Reglas más cortas o más largas, más abundantes o tal vez menos, incluso ausencia de ellas.
    • Bochornos que suben desde tu pecho hasta la cabeza.
    • Sequedad vaginal.
    • Problemas para dormir, tal vez debidos a los sofocos o bochornos.
    • Cambios de humor, irritabilidad o depresión.
    • Fatiga y cansancio sin causa aparente.
    • Tal vez notes como la grasa de tu cuerpo se distribuye de otra manera,acumulándose más en la cintura.
    • También es posible que aumente la frecuencia de infecciones urinarias.
    • Tiene comienzo la pérdida de masa ósea y las alteraciones cardiovasculares.
    • Cambios en la líbido
    • Cambios en la piel y en el cabello.
  4. Así como sucede con el primer período, la menopausia puede adelantarse o atrasarse por diversos factores entre los que se encuentran la alimentación, el estrés y el estilo de vida en general.
  5. La menopausia se establece tras doce meses continuados con ausencia de reglas. Generalmente esto sucede entre los 50 y 55 años de edad.
  6. ¿Y la posmenopausia? Es simplemente el período posterior a la menopausia.

Todo ello no implica que la vida en pareja se acabe. Con un cuidado constante y las revisiones de tu ginecólogo puedes seguir llevando una vida activa y llena de energía.